¿QUIEN PAGA LA PINTURA DE UN PISO ALQUILADO? ¿EL INQUILINO O EL ARRENDADOR?

PINTURA DE UN PISO ALQUILADO¿Quién paga la pintura de un piso alquilado? ¿El inquilino o el arrendador?

A veces los temas más simples son aquellos que levantan mayor polémica en la vida jurídica de España. Tal es el caso del pago de la pintura en las viviendas alquiladas. La pregunta es clara ¿Quién debe costear la pintura de un piso alquilado?  ¿Es él inquilino o el arrendador? Nuestros abogados expertos en la materia entiende que cada caso es totalmente diferente.

Si eres inquilino sabrás que en algún momento el piso que alquilas necesitará de alguna pequeña obra o modificación. Cuanto más tiempo habites la vivienda este tipo de necesidades se hacen más recurrentes. Aunque este tipo de situaciones sean parte de la cotidianidad de la mayoría de las personas, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) no parece ofrecer una respuesta clara al respecto.

¿Qué establece la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU)?

La Ley de Arrendamientos establece que las obras de conservación y las de mejora de un piso alquilado son responsabilidad del arrendador, constituyéndose en derechos del inquilino en España. Mientras que, existen reparaciones pequeñas y “obras del inquilino que modifican la vivienda o sus accesorios”, las cuales deben ser costeadas por el mismo. La pregunta que se hacen muchos en internet es si la pintura del piso debe ser costeada por el arrendador o por el inquilino.

Parece que todo depende de establecer criterios. De hecho, pintar un piso o buena parte del mismo no es una “pequeña reparación”. Su coste es elevado y el tiempo que dura la obra no es propio de lo que sería un pequeño arreglo. También es evidente que pintar un hogar no se trata precisamente de una mejora. Pintar un piso en la actualidad parece una obra de conservación (art. 21.1 de la Ley de arrendamientos). De ser así, pintar la vivienda es obligación del arrendador.

Condiciones para que el arrendador pague la pintura

Existen condiciones legales que se deben cumplir para que la pintura de un piso sea costeada por el arrendador. Lo primero es que la pintura sea necesaria para conservar la habitabilidad de la vivienda. En este sentido la obra va orientada a mantener las buenas condiciones de vida para los inquilinos. La segunda condición es que el motivo que genere la necesidad de pintar debe ser producto del “desgaste normal” generado por la convivencia de los inquilinos.

Esto nos indica que un arrendador puede presentar pruebas que demuestren que el inquilino tuvo un uso “anormal” de la vivienda y  alegar que el desgaste desproporcional de la pintura es responsabilidad del inquilino. En este caso pintar el apartamento correría a cargo del inquilino.

Lo que si es cierto es que la legislación no establece una postura clara para el tema específico de la pintura. No hay una solución concreta para este asunto y la verdad es que cada caso es totalmente diferente. Están los dueños que entregan un apartamento con pintura desgastada y también los inquilinos que solo quieren cambiar el color de una pared por una cuestión de gusto propio.

GASTO PINTAR PISO ALQUILADOObligación del inquilino

El artículo 1561 del código civil español establece que el inquilino deberá en todo momento devolver la vivienda en las mismas condiciones en las que el propietario se las entregó. Solo el desgaste provocado por el paso del tiempo quedaría exento de esta obligación. En este sentido, queda claro que si la pintura se desgasta por el paso del tiempo no es obligación del inquilino pintar, salvo que se le haya dado un uso anormal.

Así que lo que ocurra dependerá de la preservación de los derechos tanto del inquilino como del propietario que alquila. El arrendador debe asegurarle al inquilino las condiciones fundamentales para que la vivienda sea habitable y el inquilino debe preservar el buen estado de la propiedad durante su ocupación. De la lectura que haga un juez dependerá lo que ocurra en torno a la pintura.

Recomendaciones

El primer llamado es a mantener una buena comunicación arrendador-inquilino para facilitar la toma de decisiones concernientes al mantenimiento de la propiedad alquilada. El consenso es la mejor vía para la resolución de este tipo de  conflictos.

La segunda recomendación es que ambas partes pueden pactar bajo contrato todas las especificaciones que regularán el uso de la propiedad alquilada. Los arrendadores pueden establecer cláusulas especiales referentes al tema de la pintura. Cuanto más específico sea el contrato, menor será la cantidad de conflictos entre las partes. Se aconseja una elaboración y lectura concienzuda del contrato.

Por último, si se presenta algún conflicto por la pintura o cualquier otra obra, lo mejor es recurrir a las instancias legales y buscar el apoyo de un abogado de Bilbao, en Getxo, en Madrid, en Barakaldo o cerca de tu localidad. Ya sea que seas el inquilino o el propietario, lo mejor es buscar la representación adecuada según las circunstancias de cada caso en particular. Con una asesoría legal adecuada podríamos evitar llegar a los tribunales, evitando gastos innecesarios para los interesados. Se precavido, acude a tu abogado de confianza y evita las confrontaciones que para eso existen las leyes.

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Loroño Abogados es un bufete jurídico ubicado en Bizkaia y en Madrid, atendiendo en nuestros despachos en Bilbao, en Getxo y en Barakaldo y en Madrid.

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