¿QUE DEBO HACER PARA SEPARARME DE MI PAREJA?

“¿Cómo puedo separarme de mi pareja?”

separación y divorcio

Esta es una de las interrogantes más habituales cuando se quiere terminar una relación. Hay una serie de aspectos que debes tener en cuenta antes de llevar a cabo una separación. A continuación, te indicaremos todo lo que debes saber y hacer para poder separarte de tu pareja.

Diferencia entre separación y divorcio

Antes que nada, es importante aclarar que una separación no es lo mismo que un divorcio. Tras un divorcio, los ex cónyuges pueden casarse con otras personas ya que el mismo disuelve el vínculo matrimonial. En la separación esto no es posible al no haberse disuelto el matrimonio.

¿Cuáles son los tipos de separaciones?

La separación es el proceso que pone punto final al periodo de convivencia entre dos cónyuges. Tras una separación, ambas partes empiezan nuevas vidas por separado en las que son independientes de la otra persona.

separarme de mi pareja

Una separación no rompe el vínculo matrimonial. Para que el matrimonio quede totalmente disuelto será necesario divorciarse o que uno de los cónyuges fallezca.

Hay varios tipos de rupturas:

  1. Separación de hecho

Es aquella en la que ambos cónyuges se separan de manera “no oficial”, es decir, que no acuden al juzgado para separarse legalmente.

Existe la posibilidad de que ambas partes estén de acuerdo, o que solo un cónyuge haya tomado unilateralmente la determinación de separarse y abandone su domicilio familiar.

Por lo general, en una separación de hecho los cónyuges no realizan la liquidación del régimen económico ganancial matrimonial. Eso quiere decir que, en un futuro las acciones económicas (como las deudas de una parte, multas del coche…) podrían afectar a los bienes gananciales que tienen en común.

En este tipo de separaciones es muy común toparse con delitos de abandono de hogar. Es normal que uno de los dos cónyuges abandone el hogar tras la ruptura.

Lo recomendable es acudir a los tribunales para establecer judicialmente cómo se repartirán los bienes después de la separación.

Sin embargo, las dos partes deben estar de acuerdo para tomar esa decisión. Si uno de los cónyuges no quiere, el otro puede solicitar la vía judicial mediante un procedimiento de separación contencioso.

  1. Separación judicial

Existen dos formas de separaciones judiciales: Separación de mutuo acuerdo y contenciosa:

Separación de mutuo acuerdo

Este tipo de separaciones se pueden tramitar legalmente tras el transcurso de tres meses de haber contraído matrimonio.

Los cónyuges deben presentar un convenio regulador para llevar a cabo la separación por mutuo acuerdo. En este convenio se establece todo lo relacionado con la custodia de los hijos, las pensiones alimenticias, el derecho de visita del progenitor no custodio y la situación futura de la casa familiar.

El proceso judicial correspondiente a la separación por mutuo acuerdo es breve y sencillo. Se trata de un procedimiento judicial de separación matrimonial más barato.

La relación entre ambos cónyuges con sus hijos podría ser determinada por cómo fue el proceso de separación.

Separación contenciosa

La separación contenciosa es aquella en la que no se llegó a un acuerdo estable. Aquí cada parte presenta su propuesta de convenio regulador. El juez es quien determina todo acerca de la custodia de los hijos, pensiones, visitas y bienes gananciales.

La decisión del juez será tomada en base a su valoración de las pruebas presentadas por las partes en el juicio.

Desde julio del año 2005 no es necesario exponer ninguna causa al presentar la separación. En caso de existir matrimonio, se debe respetar la regla de haber dejado pasar tres meses tras la celebración nupcial.

Sin embargo, no será necesario cumplir ese lapso si el juez considera que la integridad de alguna persona se ve afectada. Tampoco si uno de los cónyuges o sus hijos corre peligro de muerte al estar conviviendo con el otro.

Las separaciones contenciosas son mucho más complejas y largas que las de mutuo acuerdo. Además, desgastan notablemente tanto la economía como la moral de los implicados.

Si durante una separación contenciosa ambos cónyuges llegan a un arreglo, el proceso cambia a separación por mutuo acuerdo. Cuando esto sucede, ambas partes deben elaborar inmediatamente un convenio regulador.

Tanto en las separaciones de mutuo acuerdo como en las contenciosas, no es necesario explicar el porqué de dicho proceso si ambos cónyuges están de acuerdo con la decisión.

Los hijos y las separaciones de sus padres

El Código Civil, la Ley de Enjuiciamiento Civil, así como la demás normativa que afecta al matrimonio y a su disolución establece los mismos criterios en cuanto a priorización del bienestar de los hijos tanto si se trata de una separación como de un divorcio.

En este sentido, la sentencia del 7 de julio de 2004, el Tribunal Supremo señala que: “en la adopción de las medidas a tomar respecto de los hijos menores de edad, sean matrimoniales o no matrimoniales, es preponderante el interés de los hijos, cuya protección se encomienda al juzgador y así se establece en el art. 158 del Código Civil, al facultar al Juez para que, de oficio, adopte las medidas en él contempladas, e, igualmente, en el art. 91 se impone al Juez la obligación de adoptar las medidas pertinentes, a falta de acuerdo entre los cónyuges, principio que es aplicable fuera de los procesos matrimonial”.

“El primer problema previo a resolver consiste en la respuesta a la pregunta de si puede aplicarse (a las parejas no casadas) por analogía la norma del art. 96 CC, ya que ésta se refiere a la disolución del matrimonio por divorcio y el divorcio/separación solo tiene lugar cuando se trata de matrimonios. Es cierto que en la regulación de la convivencia del hijo con sus padres cuando estén separados no existe una atribución del uso de la vivienda (art. 159 CC), pero las reglas de los arts. 156.5 y 159 CC no contradicen, sino que confirman lo que se establece en el art. 92 CC, por lo que la relación de analogía entre ambas situaciones existe, de acuerdo con lo establecido en el art. 4 CC” sentenció el Tribunal Supremo en el año 2011.

Por otro lado, todo hijo tiene el derecho de ser alimentado y sus padres deben encargarse subsidiar su pensión alimenticia tal y como establece el artículo 93 del Código Civil. Esto se debe cumplir sin importar las circunstancias personales o laborales que tengan los ex cónyuges.

¿Cómo se puede llevar a cabo una separación sin salir lastimado?

Katherine Woodward Thomas, terapeuta estadounidense especializada en relaciones de parejas, nos ofrece varias recomendaciones para lograr una separación que no afecte tanto a la parte emocional:

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  • La terapeuta norteamericana asegura que las rupturas pueden convertirse en un gran trauma para el ser humano. De acuerdo con esta psicóloga, al terminar una relación se activa el modo “pelea o huida” en el que sobresalen emociones como la rabia, el odio, la tristeza y la desesperación. Bajo esas condiciones es muy común lastimar a la otra persona. Es importante saber manejar esas emociones. Tus hijos y tú son quienes sufrirán las consecuencias de cada acción que realicemos en ese estado de ira.

  • Aunque tu pareja haya tenido mayor culpa en la ruptura, seguramente también contribuiste a que la llama del amor se apagara. Quizás fue de forma sutil, quitando el habla o mostrando indiferencia. De ahora en adelante, lo mejor que puedes hacer es tratar de corregirte a ti mismo a partir de ahora para no volver a cometer los mismos errores. Aprende la lección de todo lo que viviste y te sentirás más preparado para amar y ser amado en un futuro.

  • Es normal que el ser humano sea recurrente en sus relaciones amorosas. Si alguna vez fuiste engañado o abusado emocionalmente, cuando alguien rompe contigo seguramente sientas que la historia se repite. Aunque esto genere una dura impotencia, es necesario dejar a un lado este patrón repetitivo para seguir adelante y hacer las cosas de distinta manera.

  • Por muy difícil que parezca, es necesario encontrar una forma de hacer lo que quieras con tu vida. Aunque en momentos de ruptura hay mucha oscuridad, la realidad es que no es imposible. Cuando se tiene el corazón roto es normal aferrarse al pasado, pensar en cómo fue la decepción y como se destruyó la felicidad. Este resentimiento es tan fuerte que hasta los hijos se ven afectados. Lo ideal es establecer un futuro positivo para todos, poder aclarar el ambiente por muy oscuro que esté. Una forma de desintoxicar es dejar de justificar las acciones que hiciste. Lo mejor que puedes hacer es escuchar el impacto de tus acciones sobre las demás personas. Hay que estar dispuestos a cambiar el comportamiento para que la vida y las relaciones familiares fluyan bien.

  • La cruda realidad es que la frase de “felices para siempre” está desapareciendo en esta era moderna. Hoy en día, lo común es tener dos o tres relaciones significativas antes del matrimonio. Esto indica sufrir una o dos rupturas relevantes en nuestras vidas. Si eres consciente de que esto puede suceder, se reducirá notablemente el daño que por lo general acompañan las rupturas.

  • Aunque suene a cliché, “hay muchos peces en el mar”. Existe un un hombre para cada mujer. Es normal que te encuentres desanimado por haber terminado una relación. Sin embargo, existe un mar de numerosas posibilidades en el que podrás navegar cuando te sientas preparado. Tranquilo, no hay prisa, tú eres quien decide cuando buscar una relación.

  • Uno de los mayores obstáculos es el resentimiento hacia tu ex pareja. Gracias a este sentimiento, podemos ofender al otro sin siquiera pensar en lo mal que estamos actuando. Decirle adiós al resentimiento es empezar confiar en ti mismo. Eliminar este sentimiento hará que las cosas mejoren internamente y con los demás.

  • La inestabilidad y desconfianza crean ideas  erradas. “No soy lo suficientemente bueno”, “no merezco estar con esa persona”. Pensamientos nocivos que se deben eliminar por completo para la evolución personal.

  • Las rupturas pueden terminar bien, aunque hayan empezado mal. Si se consigue respeto y apoyo, se puede acabar una relación de forma positiva.

Cuando se tiene hijos, es importante ponerlos como prioridad para poder tomar las mejores decisiones.

¿Qué tengo que hacer para separarme de mi pareja?

Lo primero que debes hacer es conseguir un abogado experto en derecho matrimonial. Esta persona te ayudará y te asesorará durante todos los trámites.

La labor de un letrado de familia hace más fácil el proceso de separación en todos los sentidos. Con ayuda de un buen abogado ahorrarás tiempo, dinero y te librarás de muchas preocupaciones legales.

Recuerda que, si hay hijos de por medio, estos sufrirán la ruptura más que los padres mismos.

Es necesario llegar a un equilibrio al terminar una relación. De esta forma los más pequeños no sufrirán por algo que no es su culpa.

Nuestro equipo profesional te ayudará a conseguir ese balance que necesitan tus hijos y tú. La debida asesoría es clave para que ambas partes pueden trabajar por el bienestar del hijo en común.

 

 

 

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