

Existen delitos tipificados en nuestro código penal que pueden ser arreglados mediante la negociación con fiscalía y/o con la acusación particular. Un ejemplo clásico eran, hasta el 2016 (cuando se modificó el código penal y se dejaron de tratar como delitos leves), los accidentes de tráfico, en los cuales no hay intención de ejercer el daño, pero siempre queda la necesidad por parte de la víctima de obtener una indemnización.
Hay crímenes en los que es inevitable evitar la sanción. En ellos, las pruebas abundan y los testigos están a disposición. Aunque no lo creas, a veces hay acciones que pueden llevarse a cabo por parte de tu abogado experto penalista para reducir una condena.Contacta hoy mismo y te ayudaremos a encontrar la mejor solución.