
España es uno de los países con mayor índice de divorcios a nivel mundial, como estadística presente de cada 10 matrimonios, 5 se divorcian legalmente.
Y tras la pandemia es evidente que las demandas de divorcio tras el confinamiento han aumentado más de lo habitual.
Principales causas del divorcio tras el confinamiento
El estado de alarma no solo obligó a muchas personas a estar encerradas en casa, sino también a convivir en espacios reducidos, por lo que ha generado de manera progresiva el incremento de divorcios.
El hecho de estar encerrado las 24 horas del día con la pareja, ha desencadenado ansiedad e irritación sobre la situación que se vive actualmente.
Además de ello, el convivir con la incertidumbre de qué pasará con el estado de alarma ha contribuido al aumento de divorcio tras el confinamiento.
¿Cómo es el proceso de divorcio tras el confinamiento en España?
España es uno de los países con mayor índice de divorcio en el mundo, de cada 10 matrimonios la mitad suelen divorciarse.
Según la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAF), en España han aumentado las consultas de divorcio tras el confinamiento. En efecto, se espera que varias demandas se formalicen en cuanto los juzgados reanuden las actividades judiciales.
Las demandas de divorcios tras el confinamiento se atenderán de manera formal estudiando las peticiones que ambas partes desean concretar.
Su incremento es muy parecido cuando hay vacaciones o tiempo de ocio en España entre los meses de marzo y septiembre que es cuando suele haber más divorcios en el país.
¿Qué sucede con los niños y el divorcio tras el confinamiento?
En este sentido uno de los que más han sufrido este confinamiento han sido los niños, pues el encierro que han tenido que vivir tras la pandemia, sin poder ir al colegio o efectuar sus actividades diarias fuera de casa como de costumbre ha llevado a que estos sufran de ansiedad en algunos casos.
Aunado a esto es posible que en varios hogares hayan tenido que presenciar ciertas peleas de sus padres debido a toda la tensión generada durante el confinamiento.

Si los padres deciden divorciarse es muy probable que el niño sea el más afectado sobre este evento.
Es por ello que los expertos recomiendan darle la noticia al niño de manera explicativa y sobre todo que estén presentes ambos padres.
En este sentido, es muy probable que el niño se haga ciertas preguntas como ¿Dónde voy a vivir? o ¿Por qué ya no se quieren? ya que la mayoría de las veces los niños podrían interpretar que el divorcio ha sucedido por culpa de ellos.
Otro tema a tocar en el caso de que se efectuara un divorcio tras el confinamiento es discutir el régimen de visitas sobre los niños.
Para esto, es necesario establecerlo cuando se decida por una custodia compartida.
Una vez definida la custodia compartida se deberá discutir la manutención que el otro progenitor deberá asumir en base al margen de ganancia que tenga.
Una de las cosas que más se discute tras un divorcio en el confinamiento cuando hay hijos de por medio son todos los gastos que generan una manutención.
Esto deberá ser controlado y analizado debido a que muchos progenitores están en crisis o han perdido sus trabajos debido a la pandemia.
Lo que si se debe tener en cuenta es que bajo ningún concepto se debe dejar de abonar la pensión de alimentos, esto es algo que debe quedar por escrito ya que se debe cumplir obligatoriamente.
¿Cómo es el proceso económico durante el divorcio tras el confinamiento?
En España un divorcio puede ir desde los 1.000 a los 4.000 euros, todo esto dependiendo de si la pareja decide hacer un divorcio amistoso
Un divorcio amistoso o a mutuo acuerdo es lo más recomendable puesto que en primer lugar podría reunir todas las necesidades e inquietudes de ambas partes y de los hijos menores de edad.
Esto podría definirse a través de un convenio regulador que ayudará mucho a posibles decisiones que se tomen en un futuro sin necesidad de acudir al juzgado.
Otra ventaja a tener en cuenta es que, si se realiza de manera amistosa un divorcio tras el confinamiento la sentencia saldrá más rápido, algo a tener en cuenta si ya no se quiere convivir como pareja.
Si por el contrario la pareja no decide ponerse de acuerdo, entonces deberán tramitar un divorcio contencioso en los juzgados donde el proceso se puede tornar más afanoso y sobre todo costoso.
En ciertos casos, debido a la crisis que ha causado todo el tema del COVID – 19 es difícil que muchas parejas puedan costear un divorcio de tal magnitud, por lo que en ocasiones deciden, de manera errónea, aguantar y seguir conviviendo juntos dentro de la misma casa.




